Corresponsal: EXPRESIÓN REVISTA
Foto: COMUNICACIÓN CREATIVA
Reforma, Chiapas; A 31 de Octubre del 2026.- Aquí les dejamos las tradicionales Calaveritas de este año....
La Catrina llegó a Reforma,
preguntando por Pedro,
el que dicen que gobierna
entre el tiktok y el enredo.
"¡Pedro Ramírez!", gritó la Flaca,
"¡deja ya el celular!
que el pueblo quiere trabajo
y tú puro grabar".
Lo halló haciendo un live,
maquillado de payaso,
"¡Qué buen influencer!",
le dijo con guasón ocaso.
"Vámonos, Pedrito",
le dijo la huesuda,
"tu show ya se acabó,
tu fama ya no ayuda".
Y entre filtros y risas,
se lo llevó la Muerte,
para que en el panteón
siga buscando suerte
preguntando por Pedro,
el que dicen que gobierna
entre el tiktok y el enredo.
"¡Pedro Ramírez!", gritó la Flaca,
"¡deja ya el celular!
que el pueblo quiere trabajo
y tú puro grabar".
Lo halló haciendo un live,
maquillado de payaso,
"¡Qué buen influencer!",
le dijo con guasón ocaso.
"Vámonos, Pedrito",
le dijo la huesuda,
"tu show ya se acabó,
tu fama ya no ayuda".
Y entre filtros y risas,
se lo llevó la Muerte,
para que en el panteón
siga buscando suerte
La Muerte andaba en Reforma
buscando al chapulín,
al que corrieron del PT
por mucho presumir.
"¿Dónde está Martín?",
gritó la Calavera,
"el que ahora en MORENA
anda de payaso en la feria".
Lo encontró con chaleco guinda,
haciendo su show,
gritando "¡soy de la 4T!"
aunque nadie le creyó.
La Flaca se reía:
"¡Qué gran transformación!
ayer eras del PT,
hoy haces imitación".
"Vámonos Martín,
tu circo ya no divierte,
ni el PT te quiso,
ni MORENA te quiere".
Y la Muerte bailando
se lo llevó cantando,
con su banda de payasadas,
aunque siga chapulineando.
buscando al chapulín,
al que corrieron del PT
por mucho presumir.
"¿Dónde está Martín?",
gritó la Calavera,
"el que ahora en MORENA
anda de payaso en la feria".
Lo encontró con chaleco guinda,
haciendo su show,
gritando "¡soy de la 4T!"
aunque nadie le creyó.
La Flaca se reía:
"¡Qué gran transformación!
ayer eras del PT,
hoy haces imitación".
"Vámonos Martín,
tu circo ya no divierte,
ni el PT te quiso,
ni MORENA te quiere".
Y la Muerte bailando
se lo llevó cantando,
con su banda de payasadas,
aunque siga chapulineando.
La Muerte volvió a Reforma,
oliendo a caño feo,
dijo: "Aquí dejó Yesenia
todo su cochinero".
"¿Dónde está Yesenia Dantory?",
gritó la Calavera,
"la que dejó a Reforma
en la pura pudrición primera".
La encontró muy peinada,
con ganas de volver,
pidiendo otra vez la silla
que no supo sostener.
"¡Ay, Yesenia!", le dijo la Flaca
con su risa burlona,
"dejaste el pueblo apestando
y ahora quieres corona".
"Si cuando estuviste
todo se pudrió,
¿para qué regresas
si el pueblo no olvidó?".
Y la Muerte se la lleva,
entre lodo y hedor,
para que no vuelva a Reforma
a presumir su amor.
oliendo a caño feo,
dijo: "Aquí dejó Yesenia
todo su cochinero".
"¿Dónde está Yesenia Dantory?",
gritó la Calavera,
"la que dejó a Reforma
en la pura pudrición primera".
La encontró muy peinada,
con ganas de volver,
pidiendo otra vez la silla
que no supo sostener.
"¡Ay, Yesenia!", le dijo la Flaca
con su risa burlona,
"dejaste el pueblo apestando
y ahora quieres corona".
"Si cuando estuviste
todo se pudrió,
¿para qué regresas
si el pueblo no olvidó?".
Y la Muerte se la lleva,
entre lodo y hedor,
para que no vuelva a Reforma
a presumir su amor.
La Muerte llegó a Reforma
preguntando por Chela,
la Chela Ascencio,
la que pasa y ni vuela.
"¿Dónde está esa señora?",
dijo la Calavera,
"la que es bien apretada
y no saluda ni de veras".
La vio pasar de largo,
con la nariz bien parada,
sin decir buenos días,
como si no valiera nada.
Pero cuando necesita
del pueblo y su favor,
ahí sí voltea a ver
y hasta te dice "mi amor".
"¡Ay, Chela, Chelita!",
le gritó la Muerte,
"contigo ni la Flaca
quiere tener suerte".
"Si no saludas a nadie
más que por interés,
mejor quédate en tu casa
y no vengas otra vez".
Y la dejó solita,
ahí bien apretada,
porque ni la Muerte quiso
su mano tan cerrada.
preguntando por Chela,
la Chela Ascencio,
la que pasa y ni vuela.
"¿Dónde está esa señora?",
dijo la Calavera,
"la que es bien apretada
y no saluda ni de veras".
La vio pasar de largo,
con la nariz bien parada,
sin decir buenos días,
como si no valiera nada.
Pero cuando necesita
del pueblo y su favor,
ahí sí voltea a ver
y hasta te dice "mi amor".
"¡Ay, Chela, Chelita!",
le gritó la Muerte,
"contigo ni la Flaca
quiere tener suerte".
"Si no saludas a nadie
más que por interés,
mejor quédate en tu casa
y no vengas otra vez".
Y la dejó solita,
ahí bien apretada,
porque ni la Muerte quiso
su mano tan cerrada.
La Muerte pasó por el rancho
buscando al Saso tonto,
al que le dicen avaro
y no llena con pronto.
"¿Dónde está el Saso?",
gritó la Calaca flaca,
"el que fue regidor
y ahora nadie lo saca".
Fue regidor un tiempo,
pero no lo dejaron,
y como no hizo lo que quiso,
sólito se fue alejando.
Ahora quiere ser presidente,
¡qué poca llenadera!
si no pudo con lo poco,
¿quiere la silla entera?
"¡Ay, Saso, Sasito!",
le dijo la Muerte,
"tonto y avaro,
¡qué mala suerte!".
"Ni el rancho te quiere,
ni el pueblo tampoco,
mejor quédate cuidando
tus vacas y poco a poco".
Y la Flaca lo dejó
ahí en su ranchito,
porque ni pa' calavera
sirve el Saso abarita
buscando al Saso tonto,
al que le dicen avaro
y no llena con pronto.
"¿Dónde está el Saso?",
gritó la Calaca flaca,
"el que fue regidor
y ahora nadie lo saca".
Fue regidor un tiempo,
pero no lo dejaron,
y como no hizo lo que quiso,
sólito se fue alejando.
Ahora quiere ser presidente,
¡qué poca llenadera!
si no pudo con lo poco,
¿quiere la silla entera?
"¡Ay, Saso, Sasito!",
le dijo la Muerte,
"tonto y avaro,
¡qué mala suerte!".
"Ni el rancho te quiere,
ni el pueblo tampoco,
mejor quédate cuidando
tus vacas y poco a poco".
Y la Flaca lo dejó
ahí en su ranchito,
porque ni pa' calavera
sirve el Saso abarita
La Muerte andaba buscando
a una tal Amanda,
la que fue primera dama
y se le fue la banda.
"¿Dónde está Amanda?",
dijo la Catrina,
"la que dejó ir su puesto
y ahora se alucina".
Quiere ser presidenta,
¡vaya ocurrencia!
viene de otro pueblo
a pedir presidencia.
Si ni en su casa la quieren,
¿qué quiere en Reforma?
si allá la corrieron,
aquí no hay forma.
"¡Ay, Amanda, Amandita!",
le gritó la Flaca,
"ni primera dama supiste,
¿y quieres ser la jefa de la placa?".
"Si ni tu casa te aguanta,
menos los de Reforma,
mejor regresa a tu pueblo
y ponte a hacer otra forma".
Y la Muerte riéndose
la dejó volando,
porque ni en su casa,
ni aquí, la están esperando.
a una tal Amanda,
la que fue primera dama
y se le fue la banda.
"¿Dónde está Amanda?",
dijo la Catrina,
"la que dejó ir su puesto
y ahora se alucina".
Quiere ser presidenta,
¡vaya ocurrencia!
viene de otro pueblo
a pedir presidencia.
Si ni en su casa la quieren,
¿qué quiere en Reforma?
si allá la corrieron,
aquí no hay forma.
"¡Ay, Amanda, Amandita!",
le gritó la Flaca,
"ni primera dama supiste,
¿y quieres ser la jefa de la placa?".
"Si ni tu casa te aguanta,
menos los de Reforma,
mejor regresa a tu pueblo
y ponte a hacer otra forma".
Y la Muerte riéndose
la dejó volando,
porque ni en su casa,
ni aquí, la están esperando.
La Muerte buscó a Melbis
y se perdió en el mapa,
"¿Está en el Verde, en MORENA,
o está en Japón con una capa?".
Era del Verde y brincó
al Movimiento de Esperanza,
se fue hasta Japón
a ver si allá se cansa.
Fue primera dama,
regidora y síndica,
¡ya sólo le falta
ser la mismísima Catrina!
"Doña Melbis", le dijo la Flaca,
"¿que no tiene qué hacer en casa?
ya fue de todo en Reforma
y ahora nadie la alcanza".
"Fue, vino y regresó,
con gallinas y maletas,
con fotos de Japón
y con muchas recetas".
La Muerte le dijo:
"Descansa, Melbis, un rato,
que si sigues así,
me vas a quitar el trabajo".
Pero no se la llevó,
porque todavía le falta,
ser diputada en Japón
y alcaldesa en su casa.
y se perdió en el mapa,
"¿Está en el Verde, en MORENA,
o está en Japón con una capa?".
Era del Verde y brincó
al Movimiento de Esperanza,
se fue hasta Japón
a ver si allá se cansa.
Fue primera dama,
regidora y síndica,
¡ya sólo le falta
ser la mismísima Catrina!
"Doña Melbis", le dijo la Flaca,
"¿que no tiene qué hacer en casa?
ya fue de todo en Reforma
y ahora nadie la alcanza".
"Fue, vino y regresó,
con gallinas y maletas,
con fotos de Japón
y con muchas recetas".
La Muerte le dijo:
"Descansa, Melbis, un rato,
que si sigues así,
me vas a quitar el trabajo".
Pero no se la llevó,
porque todavía le falta,
ser diputada en Japón
y alcaldesa en su casa.
La Muerte llegó a Reforma
y no halló a uno, halló a cuatro,
a Pedro y sus trillizas
que andan en puro teatro.
"¿Quiénes son esos?",
preguntó la Catrina,
"¿Pedro y sus trillizas?
¡Parecen gelatina!".
Para todos lados juntos,
para arriba y para abajo,
si se pierde Pedro,
las trillizas hacen el trabajo.
"¡Vámonos, Pedrito!",
les dijo la Flaca,
"tú y tus tres sombras
que no te dejan ni a solas".
Y se los llevó a los cuatro
en una sola caja,
porque en Reforma dicen
que sin trillizas, Pedro no cuaja.
y no halló a uno, halló a cuatro,
a Pedro y sus trillizas
que andan en puro teatro.
"¿Quiénes son esos?",
preguntó la Catrina,
"¿Pedro y sus trillizas?
¡Parecen gelatina!".
Para todos lados juntos,
para arriba y para abajo,
si se pierde Pedro,
las trillizas hacen el trabajo.
"¡Vámonos, Pedrito!",
les dijo la Flaca,
"tú y tus tres sombras
que no te dejan ni a solas".
Y se los llevó a los cuatro
en una sola caja,
porque en Reforma dicen
que sin trillizas, Pedro no cuaja.
La Calaverita de Pilón!!!!
La Muerte llegó a Reforma
y se sacó de onda,
"¡Qué milagro! ¡Aquí todos
ahora sí se aman en bola!".
Doña Melbis, Chela Ascencio,
Martín Zorro, Isaías,
el Contador, Pedro Ramírez
y el Saso, ¡vaya pandilla!
A todos les nació el amor,
¡justo en estas fechas!
regalan de todo,
hasta las chanclas viejas.
Te besan, te abrazan,
te cargan al chamaco,
aunque apestes a sudor,
a leña y a tabaco.
"¡Mi hermanito!", te dicen,
"¡mi comadre del alma!",
hace tres meses ni te saludaban,
ni te pelaban nada.
"¡Ay, mis políticos!",
les gritó la Muerte,
"¿por qué tanto amor
si ya huele a muerte?".
Es que ya viene la campaña,
y el amor les brota,
regalan pollos, láminas,
y hasta besos con mota.
La Flaca se rió:
"¡No me abracen tanto,
que me van a pegar
su sudor y su encanto!".
Y los dejó a todos
abrazando al pueblo,
porque sabe la Muerte
que en febrero... ¡ya ni me acuerdo!
y se sacó de onda,
"¡Qué milagro! ¡Aquí todos
ahora sí se aman en bola!".
Doña Melbis, Chela Ascencio,
Martín Zorro, Isaías,
el Contador, Pedro Ramírez
y el Saso, ¡vaya pandilla!
A todos les nació el amor,
¡justo en estas fechas!
regalan de todo,
hasta las chanclas viejas.
Te besan, te abrazan,
te cargan al chamaco,
aunque apestes a sudor,
a leña y a tabaco.
"¡Mi hermanito!", te dicen,
"¡mi comadre del alma!",
hace tres meses ni te saludaban,
ni te pelaban nada.
"¡Ay, mis políticos!",
les gritó la Muerte,
"¿por qué tanto amor
si ya huele a muerte?".
Es que ya viene la campaña,
y el amor les brota,
regalan pollos, láminas,
y hasta besos con mota.
La Flaca se rió:
"¡No me abracen tanto,
que me van a pegar
su sudor y su encanto!".
Y los dejó a todos
abrazando al pueblo,
porque sabe la Muerte
que en febrero... ¡ya ni me acuerdo!





























